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Salvar vidas combatiendo la calcificación

Salvar vidas combatiendo la calcificación

21.06.17

Sanifit consigue la mayor ronda de financiación del Estado para tratar enfermos renales. El equipo trabaja para evitar que las arterias de las personas con problemas renales se calcifican, se obstruyan y provoquen problemas cardiovasculares.

Sanifit nació hace trece años como una empresa spin-off de la UIB y esta semana ha recibido el Premio AHORA Baleares a la mejor iniciativa económica, después de conseguir la mayor ronda de financiación del Estado, con 36,6 millones de euros. Con ellos, esta pequeña biofarmacéutica continuará el proceso de desarrollo de su fármaco, que, aseguran, ya ha salvado nueve vidas.

Joan Perelló es el cofundador y director general y, desde la sede que Sanifit tiene en San Diego, explica que las personas con problemas de riñón pueden sufrir alteraciones cardiovasculares: "El problema de estas personas no es el colesterol, sino que no tienen la sangre purificada porque sus riñones no funcionan y esto puede generar una calcificación de las arterias".

Su fármaco, el SNF472, es un producto inyectable que se utiliza para tratar dos enfermedades, una de las cuales es llamada calcifilaxi. Para la otra, están trabajando en un estudio clínico en el que intervienen más de 400 enfermos de Estados Unidos, el Reino Unido y España, lo que lo convierte en "el estudio más grande que se ha hecho nunca en insuficiencia renal ", explica Perelló. En el proyecto, que comenzó en febrero y estará en marcha hasta mediados 2019, participan unos 70 hospitales, de los cuales 12 están ubicados en España. Son Llàtzer es uno de ellos, pero el equipo señala que está trabajando para poder incluir otros centros hospitalarios de Baleares en el estudio.

La directora científica de la compañía, Carolina Salcedo, explica que las pequeñas empresas del sector construyen "una red que al final se conecta", pero, a pesar del éxito que está teniendo el fármaco, todavía es "un sector invisible "y es necesario" salir "para encontrar recursos. "La investigación en Baleares es muy buena, pero para sacar adelante proyectos como Sanifit necesitas muchos recursos", afirma Perelló, quien también explica que ninguno de los inversores internacionales que han confiado en Sanifit habían invertido antes en España.

"Nos encantaría ser un punto de inflexión", afirma, "pero para poder serlo se deben tomar decisiones estratégicas". Se suma a las reivindicaciones Bernat Isern, el otro cofundador: "Falta voluntad política". Isern también asegura que en las Islas se tiene una "mentalidad conservadora" que lleva a la gente a "invertir en el negocio inmobiliario y el turismo porque la rentabilidad es segura". En cambio, en el mundo de la biomedicina los resultados llegan a medio o largo plazo y el camino del éxito está lleno de incertidumbres. De hecho, Isern dice que para desarrollar un fármaco se deben invertir alrededor de 300 millones de euros sin tener la garantía de que cure personas.

Si bien consideran que se ha producido un cambio en los últimos años cuando se habla de "desestacionalizar la economía", Perelló lo tiene claro: "Empezaremos a creer en lo que dicen cuando la inversión en investigación sea superior a la inversión en rotondas" .

No se trata sólo de la inversión pública, la privada también es muy superior en lugares como Estados Unidos, donde se hacen "apuestas muy valientes" para la investigación. En cualquier caso, desde Sanifit aseguran que son conscientes de que su proyecto "es muy ambicioso", pero tienen "muchas esperanzas", ya que haber conseguido más de 36 millones de euros en financiación hace, al menos, "que el país se ponga en órbita "en cuanto a la investigación.